Una biblioteca particular es mucho más que un conjunto de libros colocados en unas estanterías. Con los años puede convertirse en el reflejo de toda una trayectoria personal y profesional.
Libros adquiridos durante décadas, colecciones especializadas, ejemplares heredados, primeras ediciones, publicaciones difíciles de encontrar, dedicatorias, anotaciones y subrayados conviven muchas veces en bibliotecas que han ido creciendo de manera natural.
Hasta que llega un momento en el que resulta difícil responder a una pregunta aparentemente sencilla:
¿Qué libros tengo realmente en mi biblioteca?
En Bgestión estamos especializados en la gestión profesional de bibliotecas y fondos documentales. Además de nuestro trabajo con instituciones, centros educativos y entidades culturales, ofrecemos nuestros servicios a particulares que quieren organizar, catalogar y conservar su biblioteca personal.
Cuando una biblioteca alcanza cierto tamaño, recordar exactamente qué contiene resulta complicado.
Podemos saber dónde están nuestros libros favoritos, pero desconocer si conservamos determinada edición, cuántos títulos tenemos de un autor o una materia, qué ejemplares están duplicados o qué parte de la colección necesita alguna intervención de conservación.
La catalogación permite transformar una acumulación organizada de libros en una colección verdaderamente conocida y controlada.
Un catálogo puede permitir localizar los ejemplares por autor, título, materia, colección, editorial, año de publicación o ubicación física, incorporando además aquellos datos que sean especialmente importantes para su propietario.
Una biblioteca personal no es una biblioteca pública y, por tanto, no tiene por qué organizarse exactamente de la misma manera.
Este es uno de los aspectos que consideramos fundamentales.
La organización debe respetar tanto criterios bibliográficos profesionales como la lógica y la relación que el propietario mantiene con sus libros.
Una biblioteca de un jurista puede estructurarse de manera muy diferente a la de un arquitecto, un médico, un historiador, un profesor o un coleccionista.
Incluso pueden existir categorías completamente personales: libros de trabajo, libros pendientes de leer, ejemplares especialmente apreciados, libros heredados, publicaciones relacionadas con determinados momentos profesionales o colecciones que se desea mantener juntas.
Nuestro trabajo consiste en encontrar el equilibrio entre organización profesional y biblioteca personal.
Una de las posibilidades más interesantes es disponer de un inventario o catálogo digital de la colección.
De esta manera, el propietario puede consultar qué libros posee sin necesidad de recorrer físicamente las estanterías.
Dependiendo de las características de la biblioteca y del nivel de catalogación elegido, cada registro puede contener información como:
También pueden incorporarse fotografías de cubiertas, portadas, dedicatorias, exlibris u otros elementos singulares.
El resultado no es solamente una relación de libros, sino una herramienta para conocer y gestionar la biblioteca.
Hay ejemplares cuyo interés no reside exclusivamente en el libro.
Una dedicatoria de su autor, una fecha escrita en la primera página, un exlibris familiar o las anotaciones realizadas durante años pueden convertir un ejemplar aparentemente corriente en una pieza única dentro de una biblioteca particular.
En determinadas colecciones puede resultar interesante identificar estos ejemplares durante el proceso de catalogación e incluso digitalizar las páginas o elementos que tengan un especial significado.
Porque conservar una biblioteca también puede significar conservar la relación de una persona con sus libros.
La organización de una biblioteca permite además observar sistemáticamente el estado de la colección.
Humedad, polvo, exposición continuada a la luz, deformaciones, roturas, encuadernaciones deterioradas o determinadas alteraciones biológicas pueden afectar a los libros con el paso del tiempo.
No todos los daños requieren una restauración. En muchas ocasiones, unas medidas adecuadas de conservación preventiva pueden evitar que el deterioro continúe.
Durante el estudio de una biblioteca pueden identificarse aquellos ejemplares que requieren una atención especial y establecer prioridades de conservación o, cuando sea necesario, valorar una intervención especializada.
Es una cuestión que tarde o temprano aparece en muchas bibliotecas construidas durante toda una vida.
¿Qué hacer con ella?
Puede existir el deseo de mantenerla dentro de la familia, repartir determinadas partes, donar una colección especializada a una institución o conservar unidos aquellos libros que constituyen un conjunto especialmente significativo.
Disponer previamente de un catálogo facilita enormemente cualquiera de estas decisiones.
Permite saber qué contiene exactamente la biblioteca, identificar sus conjuntos más importantes y dejar documentada la procedencia y particularidades de los ejemplares.
En este sentido, catalogar una biblioteca también es una forma de preparar su legado.
Existe además un tipo de biblioteca particular especialmente interesante: la formada como consecuencia de toda una trayectoria profesional.
Profesores, investigadores, abogados, médicos, arquitectos, ingenieros, historiadores, escritores y otros profesionales pueden reunir durante décadas miles de publicaciones relacionadas con su especialidad.
Estas bibliotecas pueden contener fondos difíciles de reconstruir posteriormente y, en algunos casos, poseer un notable interés documental.
Su correcta organización y catalogación permite conservar no solo los libros, sino también una parte de la memoria intelectual y profesional de su propietario.
No existe un tamaño mínimo ni una única forma de abordar una biblioteca particular.
El primer paso es conocerla.
Analizamos su volumen aproximado, tipología de fondos, organización actual, estado de conservación y, sobre todo, qué desea conseguir su propietario.
A partir de ahí podemos plantear diferentes niveles de intervención: desde un inventario sencillo hasta una catalogación bibliográfica completa, reorganización física, digitalización de materiales singulares o un proyecto integral de conservación.
En Bgestión trabajamos profesionalmente en la organización, catalogación, conservación y gestión de bibliotecas y fondos documentales.
Aplicamos la experiencia adquirida en bibliotecas institucionales, centros educativos y fondos especializados a un ámbito diferente pero igualmente importante: la biblioteca particular.
Y lo hacemos desde Zaragoza, con nuestras oficinas en Paseo Pamplona.
Si durante años ha construido una biblioteca y ha llegado el momento de organizarla, conocerla mejor o pensar en su conservación futura, estaremos encantados de conocerla.
Su biblioteca también cuenta su historia. Ayudémosle a conservarla.
Puede ponerse en contacto con Bgestión para explicarnos cómo es su colección y valorar una primera visita.
Bgestión · Gestión profesional de bibliotecas y fondos documentales
Paseo Pamplona · Zaragoza
bgestion.es
bibliotecas, zaragoza, inventario, donaciones,
Normalizamos registros y mejoramos la calidad del catálogo para que sea coherente, útil y preparado para crecer.
Cuéntanos brevemente qué necesitas. Podemos hacer una primera valoración de tu proyecto y orientarte sobre la mejor forma de abordarlo.
Categorías
Entradas recientes
Aplicaciones que nos gustan
Nuestras Bibliotecas Preferidas
Bgestión es Socio Institucional de SEDIC
Comprometidos con la excelencia técnica y la normativa internacional (RDA, MARC21) en la gestión del Patrimonio Documental y Bibliográfico.